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Los Seguros de Vida -1

18 agosto, 2010 1 Comentario

La vida está llena de incertidumbres y sorpresas

El Seguro de vida

El Seguro de vida nos ayuda a proteger a  las personas y familias al tiempo que representa un instrumento de ahorro e inversión. Todos los seguros de vida están basados en el mismo principio: la duración de la vida humana.

¿Para qué sirve el Seguro de vida?

Todos nos sentimos preocupados por nuestra supervivencia, por lo que nos pueda deparar el futuro y por conservar los bienes que hemos conseguido hasta el momento. Desde siempre, las personas han tratado de encontrar la forma de obtener una fuente de ingresos que:

• Le garanticen las necesidades básicas a ellas mismas o a sus familias.

• Les permita constituir un patrimonio.

• Les facilite la conservación de ese patrimonio

Los principales  problemas económicos con los que se enfrenta la gente, tienen su origen en una de estas 3 situaciones: Muerte prematura,  Incapacidad, Vejez

Para dar solución a estos tres “problemas”, tenemos que encontrar una fórmula que nos pueda garantizar la continuidad de los ingresos económicos. El seguro de vida resuelve los tres casos.

Cosas que no nos gusta plantearnos pero que un seguro de vida puede resolver:

Muerte prematura

  • El hecho de fallecer, genera importantes gastos: Gastos médicos, funeraria, gastos de entierro, cortejo fúnebre, gastos de luto, etc.  Todos estos gastos deberían ser previstos para  no dejar a los familiares obligaciones que corresponden al fallecido y que pueden ser de difícil solución.

Fondos para los últimos gastos: El sólo hecho de la muerte, crea deudas automáticamente, y es la familia del fallecido quien debe hacer frente a los pagos. Además de sobreponerse al bache moral que representa el perder a un ser querido, debe superar el problema económico que se presenta.

  • Los impuestos legales por la transmisión de bienes (Impuestos de Sucesiones y Donaciones) pueden ser un problema incluso para las personas con medios económicos elevados. Cabe la posibilidad de tener que malvender propiedades para hacer frente al pago de impuestos.

 

  • Cancelación de hipotecas: La partida más importante dentro del presupuesto familiar acostumbra a ser la vivienda. Es frecuente que en una familia trabajen ambos cónyuges, compartiendo los pagos aplazados. Si falta alguno de los dos, el poder disponer de una casa libre de hipoteca, o pagos aplazados, representa una gran ayuda para los restantes miembros de la familia. Si la fuente de ingresos descansa en una sola persona, y es ésta la que fallece, la situación familiar puede volverse dramática.

 

  • Continuación de los ingresos: Pasado el primer momento de dolor, el problema con el que se enfrentan los que quedan, es adaptarse a vivir con unos ingresos más bajos.

Nos hemos acostumbrado a vivir con un cierto nivel económico y social, de acuerdo con nuestros ingresos, y de repente, parte de ellos desaparecen. No quedará más remedio que acostumbrarse a renunciar a un sinfín de cosas, tal vez superfluas, pero  es seguro que nos costará. Es necesario dejar un tiempo para poder irse adaptando poco a poco a la nueva situación, sin más traumas de los necesarios.

  • La invalidez: Una persona inválida, no sólo sufre el trauma físico sino que tiene que soportar el que sus ingresos disminuyan, o quedan congelados, y además tendrá que ver cómo empiezan a aumentar los gastos, al ser necesarios cuidados especiales (rehabilitación, tratamientos para evitar el deterioro muscular o la asistencia de una persona que le ayude a realizar los actos más esenciales o darle apoyo psicológico, etc.) Y estos gastos durarán mientras la persona viva.

 

  • La vejez: Gracias a los adelantos médicos y a los cuidados de hoy en día, las personas llegamos a la jubilación con un estado físico bastante aceptable, que nos permite disfrutar plenamente de nuestro descanso. Lo normal es que los hijos ya sean adultos y no necesiten  cuidados especiales,  que la hipoteca ya esté terminada de pagar, y que hayan desaparecido las cargas familiares. Es el momento de poder empezar a realizar todas aquellas actividades que hemos ido dejando para “algún día”, para  hacer el viaje que tantas veces hemos soñado. Nos toca recibir el premio de toda una vida dedicada al trabajo. No malogremos estos años con problemas económicos, que sin duda se presentarán si no hacemos algo para evitarlo, y disfrutemos de una fuente de ingresos que nos garantice seguridad y el no tener que depender de nadie.

 

Para solucionar este cúmulo de situaciones, está el Seguro de Vida, mediante el cual y según lo acordado en la póliza, se percibirá un capital o una renta de la cuantía convenida, por las personas previamente designadas, en caso de fallecimiento o en el de supervivencia del Asegurado, ya que se puede contratar seguros de vida para caso de fallecimiento o de supervivencia.

Ahora centrémonos en los seguros para el caso de fallecimiento que son los  seguros de vida  que se contratan cuando se teme que el fallecimiento del cabeza de familia deje desamparados al resto de miembros de la misma. El riesgo que se cubre es el de fallecimiento de la persona asegurada.

 ¿Qué es un seguro temporal? Es aquél que se contrata por un espacio temporal de más de un año. La prestación, en forma de capital, se paga a los beneficiarios de la póliza en caso de que el asegurado fallezca, sea cual sea la causa.  Únicamente se excluye que el asegurado fallezca de suicidio si éste se produce durante el primer año de contratación de la póliza. Es posible que, si una persona tiene intenciones de cometer suicidio, desee contratar una póliza para, de este modo, dejar “arreglada” a su familia. Pero nadie contrata un seguro para esperarse un año a suicidarse. Si el fallecimiento del asegurado se produce pasado el periodo temporal de validez de la póliza, el asegurador queda liberado de cualquier obligación de pagar la prestación.

¿Qué es un seguro temporal renovable? Es el seguro que cubre el fallecimiento del asegurado en el espacio temporal de un año. Una vez ha pasado este año, si quiere seguir asegurado, debe volver a contratar el seguro y pagar la prima. La única diferencia con la modalidad anterior es que, como renueva la póliza cada año, paga el precio real del riesgo que corre anualmente la aseguradora, ya que el riesgo de fallecimiento aumenta con la edad del asegurado, y este aumento del coste se convierte en exponencial a medida que se acerca a la edad de jubilación.

¿Qué es un seguro a vida entera? Es el que se contrata hasta el fallecimiento del asegurado, independientemente del momento en que ocurra. La entidad aseguradora siempre tiene que pagar la prestación, lo que no se sabe es cuándo. El tratamiento fiscal de este tipo de seguros es el mismo que el de los planes de jubilación.

¿Qué es un seguro de amortización? En este tipo de seguro, el asegurador se compromete a amortizar el préstamo que tiene contratado el asegurado con una entidad financiera. La prestación del seguro decrece cada año, y coincide  con la deuda pendiente que tiene contraída con el banco o caja. Este seguro suele ser una condición impuesta a la persona que solicita el préstamo para que se lo concedan, y se fundamenta en la seguridad que le proporciona a la entidad financiera que, pase lo que pase, siempre va a ser efectiva la devolución del préstamo, bien por parte del solicitante, bien por parte de la Aseguradora con cargo a la póliza.

 A las distintas modalidades que se han explicado se les llama “seguros principales” pues son “la causa principal por la que se contrata la póliza”. El seguro principal puede complementarse con otras garantías que reciben el nombre de “seguros complementarios“.  Los principales son:

1)  Anticipo del capital por Invalidez: Se adelanta el capital pactado para caso de fallecimiento si el asegurado queda inválido y la póliza es anulada.

2) Exención del pago de primas por Invalidez: Se libera del pago de primas al Tomador. El asegurador asume el pago sucesivo de las primas y la póliza sigue en vigor.

3) Doble capital en caso de fallecimiento por accidente: La compañía pagará, además del capital que corresponda por la póliza principal, otro capital de igual cuantía, en el supuesto de que el Asegurado fallezca a consecuencia de un accidente cubierto por la póliza.

Si capital = 1.000.000 Prestación total = 2.000.000

4) Triple capital en caso de fallecimiento por accidente de circulación: La compañía pagará un capital adicional e igual al seguro complementario de invalidez por accidente (un tercer capital) si la invalidez se produce como consecuencia de un accidente de circulación.

Si capital = 1.000.000 Prestación total = 3.000.000

5)Doble capital en caso de Invalidez por Accidente :La compañía pagará, aparte del capital que corresponda por la cobertura de invalidez, otro capital de igual cuantía, en el supuesto de que el asegurado se invalide a consecuencia de una accidente cubierto por la póliza.

Si capital = 1.000.000 Prestación total = 2.000.000

6) Triple capital en caso de invalidez por accidente de circulación: La compañía pagará un capital adicional e igual al seguro complementario de invalidez por accidente (un tercer capital) si la invalidez se produce como consecuencia de un accidente de circulación.

Si capital = 1.000.000 Prestación total = 3.000.000

Lo que no sabes de seguros y no te atreves a preguntar

2 febrero, 2010 1 Comentario

Llevo trabajando en el mundo de los seguros desde 1985 y en todos estos años no me he encontrado con ningún director de empresa o responsable de seguros que se sienta cómodo ante la perspectiva de contratar seguros. Muchos directivos me han dicho, a lo largo del tiempo que no les gusta NADA el tema de los seguros, que es un tema que les gustaría poder delegar, que no saben muy bién lo que están comprando, etc.etc.

Lo cierto es que parece ser que sólo entendemos de seguros los que nos dedicamos a los seguros ( ¡y no todos!) y no es fácil para el responsable de contratar los seguros el aprender sobre el tema. El temario a aprender es demasiado extenso, la temática es cambiante, los tipos de seguros están en constante evolución y los condicionados de las pólizas son difíciles de leer en muchísimas ocasiones. Para terminar de empeorar la situación, en el subconsciente colectivo está instalada la creencia de que en los seguros hay muchas cosas poco claras, y que en todas las pólizas hay “letra pequeña” que está puesta para librar a las Aseguradoras de indemnizar por los siniestros y por supuesto, para que el que compra un seguro lo tenga difícil para cobrar.

Lo cierto es que saber de seguros no es fácil, pero tampoco es imposible. ¿Que resulta aburrido? Puede ser, pero el desconocimiento del tema puede resultar peligroso ya que no tendremos forma de protegernos de forma efectiva de los riesgos que pueden acabar con una empresa o con un patrimonio y que podríamos transferir, mediante el pago de una prima, a una compañía de seguros.

Con este blog pretendo poner mi granito de arena para ayudar a comprender los seguros, para qué sirven, lo que deberemos tener en cuenta a la hora de contratarlos, los derechos y obligaciones que se derivan del contrato de seguro y, en pocas palabras, para hablar de todo lo que no sabe de los seguros y tampoco se atreve a preguntar.